En su reposo. 12/10/2022. T23. E4.
"¿No es tu temor a Dios tu confianza? ¿No es tu esperanza la integridad de tus caminos?".
Job 4:6
Recuerda y recapacita
Aprender de la teoría es fácil, recordar lo aprendido durante el tiempo de adversidad es lo verdaderamente complicado.
Todos podemos ser expertos sobre cómo superar las crisis cuando se trata de las crisis de otros; y resulta fácil aconsejar a quienes están pasando por momentos difíciles.
El asunto es que, esos mismos excelentes consejos suelen olvidársenos cuando somos nosotros quienes vivimos las dificultades.
Job no fue la excepción en este tema cuando se le dice: "He aquí, tú enseñabas a muchos, y fortalecías las manos débiles" (v. 3), para luego recriminarle: "Mas ahora que el mal ha venido sobre ti, te desalientas" (v. 5).
Así es nuestra naturaleza, y aunque no es algo digno de ser imitado, el primer paso para vencerlo es poder identificarlo y aceptarlo como una realidad.
El discurso de Elifaz nos ofrece un recurso más para poder enfrentar este grave error en nuestros días grises.
Aquel amigo de Job lo confronta y lo lleva por el proceso de hacer memoria.
Dos cosas le recuerda por lo menos:
Primero, le recuerda que su confianza nunca ha estado depositada en sus fuerzas, sino en su temor a Dios.
Qué triste pero necesario al mismo tiempo que alguien más tenga que recordarnos dónde estaba nuestra confianza. Como si fuera algo que hemos perdido, que hemos olvidado, que hemos descuidado.
¿En dónde está tu confianza? Elifaz le recuerda que su confianza está en que teme a Dios, no al hombre ni a las circunstancias.
Es tiempo de recordarlo.
Además, este amigo de Job le recuerda que su esperanza no está puesta en las acciones de otros, sino en saberse íntegro delante de Dios.
Todos pueden señalarlo, pero solo Job sabe lo que hay en su corazón; se sabe íntegro, y es esa verdad lo que debe darle esperanza.
Esperanza en que Dios no desampara a los íntegros, en que, como argumenta y exhorta Elifaz: "Recapacita ahora; ¿qué inocente se ha perdido? y ¿en dónde han sido destruidos los rectos?" (v. 7).
La pregunta es obviamente retórica, pues no hay inocente que se haya perdido, ni recto que haya sido destruido; pues, implícitamente señala que Dios es su protector.
Ahí estaba la confianza de Job antes y ahí debe sembrar su esperanza ahora, en Dios, a quien teme y en quien espera.
El recordatorio es también una invitación: Recapacita. Vuelve en ti, recupérate, reacciona.
Sin importar qué pruebas o luchas estemos atravesando este día, que el recordatorio de la fidelidad de Dios nos haga recapacitar y renovar la confianza y esperanza en nuestro Dios Todopoderoso.
Isaí Rodríguez Ruiz