En su reposo. 15/03/2022. T14. E20.
“La mujer fue luego a todo el pueblo con su sabiduría; y ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri, y se la arrojaron a Joab. Y él tocó la trompeta, y se retiraron de la ciudad, cada uno a su tienda. Y Joab se volvió al rey a Jerusalén”.
2 Samuel 20:22
Sabiduría
Cuánto peligro había en aquel momento para la ciudad de Abel-beet-maaca.
El rebelde Seba se había refugiado en la ciudad y pretendía sublevar a la nación nuevamente contra David.
Más lúcido y consciente de la circunstancia, el rey ordenó atacarlo de inmediato para evitar nuevos daños a la unidad nacional.
Todo el poderío bélico de David se hizo presente en las afueras de la ciudad para detener a Seba, pero los daños colaterales no se harían esperar.
Una mujer, anónima para nosotros, destaca entonces por su liderazgo, iniciativa y sabiduría.
En su negociación con Joab muestra la habilidad para argumentar, y aunque la Biblia no nos revela sus palabras exactas al pueblo de su ciudad, el hecho de que haya logrado convencerlos de cortar la cabeza de Seba revela el poderío de sus palabras.
La pronta intervención de esta sabia mujer evitó un derramamiento de sangre innecesario y la destrucción de una ciudad, herencia de Jehová.
La Biblia nos muestra así la importancia de ser sabios ante la adversidad, y de paso, nos recuerda el enorme valor de la mujer cuando sabe usar su sabiduría para bien propio y de los suyos.
Una ciudad se salvó del ataque del ejército por la sabia intervención de una mujer. Y nuestro hogar, nuestra comunidad, puede salvarse de la autodestrucción moral y espiritual que está sufriendo si se levanta alguien con la sabiduría de aquella mujer.
Que nuestro corazón busque siempre la paz y armonía, que usemos de sabias palabras para alejar de nosotros el rencor y la rencilla.
Que influyamos en nuestra comunidad para bien de todos, y que así glorifiquemos a Dios con nuestra vida.
Isaí Rodríguez Ruiz