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En su reposo. 09/02/2023. T24. E65.

“Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, para que habite en tus atrios; seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo.

Sal. 65:4

Saciados

Un hermoso salmo, que con elocuencia y fascinantes figuras de la naturaleza demuestra la cobertura divina para los suyos.

La idea del versículo 4 se centra en el concepto de saciedad que es resultado de ser atraído a Dios. Por otro lado, la expresión “habite en tus atrios”, parece ser la condicionante para recibir las bendiciones del cielo.

Por supuesto, esto es una figura, pues el espacio físico del atrio y el templo es en realidad un símbolo de la presencia de Dios; por lo que es posible concluir que Dios sacia a quienes viven en su presencia.

Ser saciados es tener todo lo necesario de algo. Nos saciamos al comer lo suficiente, nos saciamos al satisfacer nuestra sed completamente, nos saciamos al suplir la apremiante necesidad que nos agobia.

De ahí que el salmo ocupa gran parte de sus figuras del lenguaje en describir los bienes que de la naturaleza recibimos, pero que son producto de la mano misericordiosa del Señor.

Ser saciados trae como resultado un estado de plenitud, de paz, de seguridad; el salmista utiliza un término muy propio de la Escritura: “Bienaventurado”.

“¡Qué afortunados somos!”, parece decir el escritor sagrado.

Veamos el orden de ideas de nuestro versículo.

Primero nos escoge sin merecerlo, después nos atrae hacia él. Luego nos hace habitar en su presencia, y por último nos sacia de todo lo que tiene reservado para sus escogidos.

No cabe duda que ante tan grandes manifestaciones de amor, el hombre saciado desarrolla una sincera gratitud y adoración genuina para tan majestuoso Señor.

La experiencia de aquel adorador está disponible para cada persona que esté dispuesta a dejarse cautivar por los lazos de amor de Cristo, y enamorarse de su íntima comunión.

Vengamos a sus atrios, habitemos en su santo templo y disfrutemos de las “tremendas cosas” (v. 5) guardadas en su gloria para sus hijos.

Isaí Rodríguez Ruiz