En su reposo. 06/02/2023. T24. E62
"Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza".
Sal. 62:5
Solamente
De las cinco veces que aparece la palabra: "solamente" en este salmo, cuatro de ellas tienen el mismo sentido.
La exclusividad de la esperanza.
Como seres humanos tenemos la tendencia de esperar buenos resultados de muchos caminos.
De nuestras propias capacidades, de la ayuda de otros e incluso de la buena fortuna.
Al esperar en estos recursos, olvidamos que son temporales y limitados, y que por lo tanto no son del todo confiables.
Nuestra capacidad puede disminuir, la ayuda de otros puede perderse en el camino, y la suerte, bueno, la suerte ni siquiera es un valor real.
Es por eso que el hombre sufre decepciones, entra en estados depresivos, de ansiedad y estrés, pues mira hacia el lugar equivocado, y pone su confianza en aquello que no puede garantizarle ayuda.
Incluso, aquellos que han conocido al Señor y su fuerza, su fidelidad y amor, que han experimentado su gracia y poder en ocasiones pasadas, suelen tener momentos de debilidad en la fe, y ponen su confianza en aquello que es perecedero.
David sin embargo, aprendió a confiar solamente en Dios.
No fue un proceso fácil, en algunas ocasiones, como el versículo cinco, tuvo que arengar a su propia alma a depender únicamente del Señor.
Requirió esfuerzo, disciplina, concentración, pero los resultados llegaron con el tiempo.
Confiar únicamente en Dios no es algo que ocurrirá de la noche a la mañana.
Seguramente en algunos momentos caeremos en la tentación de esperar que alguien o algo más venga en nuestra ayuda, pero conforme nos esforcemos aprenderemos a poner nuestra confianza solamente en Jesucristo.
Su gracia nos ayude para lograrlo.
Isaí Rodríguez Ruiz