Listen

Description

En su reposo. 22/03/2023. T24. E100.

"Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado".

Sal. 100:3

Suyos

La belleza del salmo 100 consiste en la poética reflexión sobre lo que nos motiva y la forma en que adoramos a Dios.

Y no, no son todas sus maravillosas, incontables como la arena del mar.

Tampoco son sus misericordias infinitas como el universo.

Es el simple pero poderoso hecho de ser suyos.

Él es Dios y eso podría serle razón suficiente pare recibir adoración.

Es decir, si Dios no hiciera más que solo ser Dios, ya sería motivo suficiente para rendirnos delante de él.

Pero además, no solo es Dios, sino que él nos hizo, lo que aumenta motivos para adorarlo, pues es el motivo, la razón de nuestra existencia como humanidad.

Sin embargo, el salmo trasciende la divinidad y el poder hacedor del Señor para adentrarnos en el motivo superior de nuestro rendimiento ante su trono.

Somos suyos.

Su pueblo, sus ovejas.

Esto indica que hemos ido más allá de adorarlo por ser quien es y por lo que hace, hemos entrado a una relación superior, tan íntima que no puede ser comparada con nada más.

Nos escogió, nos llamó, nos lavó, nos restauró, nos trajo a su redil, nos lleva a sus prados, a sus aguas.

Vivimos una relación diferente, única, sublime.

Somos suyos, y en la misma medida de amor, él es nuestro.

No es Dios, es mi Dios, no es el hacedor, es mi hacedor, no es Dios de todo el mundo, es mi Señor, mi pastor, mi Salvador.

Bendita la gloria de su Nombre.

Isaí Rodríguez Ruiz