Listen

Description

En su reposo. 11/10/2022. T23. E3.

"Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía".

Job 3:25

Temor

Uno de los mayores temores del ser humano es que la desgracia toque a su puerta.

En el primer discurso de Job este parece ser su argumento para quejarse sobre el origen de su vida.

Su reflexión lo lleva a pensar que quizá hubiera sido mejor que no naciera, y su razón para desear eso, es que le ha venido justo aquello que más temía que le sucediera.

Eso quiere decir que en algún momento de su vida había ya visualizado la posibilidad de caer en una desgracia como la que ahora experimentaba.

Pero el tormento de su imaginación no puede compararse con la vivencia a flor de piel.

El sufrimiento es mayor de lo que llegó a suponer; y en medio de tal quebranto su primer pensamiento fue: "hubiera sido mejor no nacer".

Sólo aquel que ha caminado por esta senda es capaz de entender la expresión del patriarca.

Justo lo que más temía, lo que me quitaba el sueño, lo que me preocupaba, y quizá lo que más intenté evitar que llegara a mi vida, es exactamente lo que ha caído sobre mi afligido corazón.

No hay mayor dolor que este.

Haber hecho todo lo posible para evitar que tus temores se hicieran realidad, y descubrir que nada pudo evitar que se convirtieran en tu presente.

Job estaba deshecho. Pero en su dolor, en su angustia y sufrimiento, nos ofrece una lección para afrontar las circunstancias de la vida.

Romper el silencio.

Es él quien toma la iniciativa para expresarse. Aunque parece algo simple, tener la capacidad de romper el silencio y aceptar la necesidad de hablar sobre sus miedos como una forma de ayudar a superar el momento es algo que todos necesitamos aprender a hacer.

Junto a la idea de tomar la iniciativa se debe apreciar la valentía necesaria para externar el dolor.

En muchísimas culturas, el hombre es presionado a no mostrar sus temores, pero Job rompe esta visión al hablar libremente de lo que quebranta su alma.

Sin embargo, no lo hace dónde sea y cómo sea, mucho menos con quién sea. Job abre su corazón delante de personas de su confianza.

Qué importante es hablar de lo que nos duele, pero hacerlo ante amigos es sumamente valioso.

Los temores están ahí, siempre atacando nuestra mente; y en algunas ocasiones, caerán sobre nosotros como la penumbra de la noche más oscura.

Cuando sea así, recordemos que tenemos un amigo en quien confiar, a quien podemos ir y contarle lo que angustia nuestra alma.

Tomemos la iniciativa y busquemos al Señor en nuestro día de mayor dolor. Él estará ahí para sostenernos con su brazo poderoso.

Isaí Rodríguez Ruiz