En su reposo. 25/02/2023. T24. E79.
"Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre".
Sal. 79:9
Tu nombre
El honor de toda persona está en la dignidad de su nombre.
No en el significado o valor que tenga, sino en el hecho de saber que ese nombre representa a quien designa.
Luego entonces, un nombre, al ser mencionado, puede hacer que se relacione a la persona que lo posee con dignidad, honra y respeto, o con desprecio rechazo y vergüenza.
De ahí que la Biblia nos enseñe a cuidar la vida que llevamos, pues al declararnos hijos de Dios nos hacemos responsables de dar a conocer el Nombre de DIos, y por ende de traerle gloria, honra, o vergüenza.
Por otro lado, las acciones de Dios, todas y cada una, son excelentes oportunidades para mostrarnos su poder, lo que a su vez a de traer gloria a su nombre; es decir, es una ocasión perfecta para que sea reconocido, admirado y honrado.
Al entender eso es posible apelar en nuestra oración de intercesión con este argumento: "Señor respóndenos para que la gente pueda conocer que tú eres el Dios verdadero"; o dicho de otra forma: "respóndenos para que la gente reconozca tu nombre y te dé gloria"; "por la gloria de tu nombre".
"No lo hagas por nosotros, hazlo por ti mismo, para que tu nombre sea respetado entre los que vean tu poder manifestado"; "por amor de tu nombre".
Dios nos ayuda porque es misericordioso y bueno, pero también porque cuando nos ayuda, nosotros podemos compartir con otros el testimonio de lo que él ha hecho, y esto hará que la gente lo conozca, se admire de su poder y misericordia, le rinda adoración y gloria, y se humille ante él.
Todo esto a su vez, hará su nombre más famoso, más digno, más honorable, más respetado, y dará la oportunidad de que el ser humano entre en comunión con él como es el deseo de su corazón.
Señor, nosotros te daremos gloria, y contaremos al mundo tus maravillas para que todos te conozcan y te den gloria como nosotros.
Solo ayúdanos, sé nuestra salvación, líbranos del mal y perdona nuestros pecados, por amor y para la gloria de tu precioso nombre.
Isaí Rodríguez Ruiz