En su reposo. 30/07/2022. T19. E2.
“Toda la congregación, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta”.
Esdras 2:64
Unidad
El conteo de los que regresaron de la cautividad es un registro histórico que nos permite saber números, nombres, casas y condiciones de los que volvieron a tierra santa.
Pero dentro de todo este conteo, la Escrirtura nos ofrece algo más.
No solo datos y estadísticas, sino corazón y espíritu.
No eran solo una multitud, eran una congregación. Un grupo de personas con un propósito definido, entendían cual era su destino y el deseo de su corazón: regresar a la tierra de sus padres.
Además de eso, estaban unidos "como un solo hombre".
Estuvieron dispuestos a dejar atrás diferencias y divisiones. Se unieron alrededor de su meta y esta unidad se vio reflejada en todas sus acciones.
No hay nada que un grupo de personas en unidad no puedan lograr.
La congregación, no solo debe ser una masa de personas sin sentido o motivo, deben estar unidos en torno a objetivos claros y alcanzables.
En este caso, volver a Jerusalén, agradar a Dios, adorarlo en la capital de Israel, restaurar sus muros, reconstruir la ciudad, todo esto los animaba para unirse y trabajar en pro de estas metas.
Todo verdadero hijo de Dios debe buscar la unidad con el cuerpo de Cristo, no solo de forma intangible y espiritual, sino práctica y visible; al desarrollar su vida espiritual dentro de una congregación que le dé ese entorno de familia, de cercanía y unidad.
Unidad de propósito, que lo encamine por la santidad y el servicio, que le permita crecer y ayudar a otros a crecer como él, y a avanzar en la plenitud de la vida que Dios espera de su iglesia.
Para esto, el mejor lugar es el espacio de la iglesia local.
Cada creyente tiene en su iglesia local la oportunidad de desarrollar la unidad, la armonía y el servicio, hasta lograr este espiritu, el de que todos en la congregación experimenten la sensación "como de un solo hombre".
Una iglesia local así, cumplirá las metas que Dios les trace, un creyente insertado en ese ambiente de unidad, crecerá hasta cumplir el propósito de Dios para su vida.
Dénos el Señor su gracia para hacer nuestra parte hasta lograr tal unidad para la gloria de su nombre.
Isaí Rodríguez Ruiz