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En su reposo. 16/02/2023. T24. E71.

"Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a la posteridad, y tu potencia a todos los que han de venir".

Sal. 71:18

Vejez con propósito

Aunque no es el tema principal del salmo, es sin duda un pensamiento fijo en el propósito del cántico: reconocer la importancia de la presencia de Dios en cada etapa de la vida.

En los versículos 5 y 6 hace, así como en el 17, se hace referencia a la presencia de Dios desde la concepción y la juventud del salmista. Cómo DIos ha estado ahí, cuidando, bendiciendo, proveyendo, enseñando.

En el 9 y el 18 es la vejez la que aparece, no como algo ya presente, sino como una posibilidad muy cercana.

Probablemente el autor del salmo está en una edad madura, en la que mira de lejos su juventud y la vejez le respira en la nuca.

Siente los años pasados como un corto aliento, y el futuro y los temores de la vejez lo agobian.

Es por eso que clama a Dios pidiendo que, así como ha estado a su lado todos los años pasados, lo tome de su mano para acompañarlo en esta última etapa de la vida, en la que incluso de la muerte Dios podrá redimirlo, como poéticamente lo expresa al decir: "... Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra". (v. 20).

Pero si hay grandeza en reconocer la presencia de Dios en los años pasados y en buscar su ayuda para el futuro incierto, es todavía más digno el propósito para el que se pide la gracia de Dios en los años en los que las fuerzas menguarán.

No busca pasar los años de la vejez en la quietud de una mecedora, con la mirada perdida en los recuerdos.

No quiere que Dios esté ahí solo para sostenerlo contra la adversidad que se presente en los años finales.

Él quiere que su vejez sea un tiempo en el que todavía pueda anunciar "tu poder a la posteridad, y tu potencia a todos los que han de venir".

Anhela llegar a viejo con las fuerzas para seguir proclamando al mundo la grandeza de Dios.

Quiere que su vejez sea solo una etapa más de la vida en la que sus años tengan sentido y razón de ser en Dios. SIn duda, no hay mejor forma de gastar la vida

Cualquiera que sea la edad que tengamos hoy, jóvenes, niños, adultos o viejos, hagamos que la vida valga, y que el gozo de servir a Dios nos mantenga confiados de su presencia a nuestro lado, aquí y en la eternidad.

Isaí Rodríguez Ruiz