En su reposo. 25/04/2023. T24. E129.
"Serán avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sion".
Sal. 129:5
Vergüenza
Israel ha pasado una serie de infortunios a lo largo de su historia.
Desde los años en que se formaba como nación, allá en las arenas del desierto de Egipto, hasta su historia moderna, puede decirse que es verdad la frase:
"mucho me han angustiado desde mi juventud", del versículo uno.
Pero mientras por un lado el salmo parece quejarse de todos sus males, la segunda parte del mismo revela certeza en el cuidado de Dios.
Esta certeza está basada en la experiencia de los años pasados, de tal manera que su historia también es testigo fiel de la poderosa mano de Dios que ha cortado todo lazo que se ha tendido en contra del pueblo escogido.
Egipto, Asiria y Babilonia son solo algunas naciones que han experimentado la ira de Dios por haberse ensañada con Israel.
Así que semejante lección de historia es argumento suficiente para fortalecer la fe y confiar que hoy y mañana, Dios también actuará a favor de los hijos de Jacob.
¿El resultado?
Los enemigos de Israel serán avergonzados.
La metáfora que utiliza el salmo es por demás clara para aquel tiempo y muy entendible en nuestra época.
Aquel pasto, incluso plantas que crecen en las tejas, en los techados o entre las paredes, no tienen esperanza de crecer y mucho menos de dar fruto.
Solo sirven para ser tenidos en menos, causar vergüenza y pena ajena por una existencia tan patética.
Esa, dice el salmista, es la realidad de quienes han atacado al pueblo escogido.
Esa, afirma la Escritura, es la condición final de todos aquellos que intentan lastimar a los hijos de Dios.
Por nuestra parte, mantengamos firme nuestra fe en el Dios que es justo, prometió y cumplirá guardarnos de todo mal.
Bendita la gloria de su Nombre.
Isaí Rodríguez Ruiz