La palabra tiene poder. Una palabra de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que lo acabe por destruir. Tengamos cuidado con lo que decimos.
Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros. Te lo cuento en un Cuento: #Storytelling ¿Te atreves a decirle a los demás lo mejor que hacen y sus aspectos positivos? Cuéntame el resultado. iMagina…