Sevilla tiene un color especial, dice el viejo adagio. Que se lo digan a los tres delincuentes que se han embarcado hacia allí con una china dentro de una caja y el poder de la poesía bajo el brazo. Por cierto, fe de erratas: en el podcast decimos que hacemos parada en Toledo, y eso no es cierto en esta línea. Chico, yo qué sé. Perdón. Se me ha ido el perolo. Bueno, me voy a comer, que son las tres menos cuarto.