La soledad no deseada y el aislamiento social preocupan tanto al que lo siente como al profesional que escucha este lamento.
Se piensa, según investigaciones, que el cambio social, incluida la reducción de las relaciones de distinta generación , la mayor movilidad geográfica y las comunidades menos cohesionadas, han contribuido a mayores niveles de soledad.
En ciertas fechas, por ejemplo, fiestas, donde la gente suele reunirse emerge en las personas aisladas, la confirmación de su soledad.