Siete veces me caí,
Ocho tú me levantaste,
No te importo mi pecado,
Pues corriste y me ayudaste,
Muchas veces te cambie,
Aun así tú me cambiaste,
Por encima de mi error,
Viste mi lucha, mi desgaste,
Y en medio de mi dolor,
Tu consuelo me brindaste,
Escuchaste mi Clamor,
Tu Espíritu no me negaste,
Gloria a ti mi buen pastor,
Que al rebaño me regresaste
Hoy solo puedo yo contar,
De lo mucho que me amaste.