Sumisión Sagrada"Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo."—Efesios 5:23Creo que este versículo ha sido muchas veces malinterpretado, tanto por creyentes como por no creyentes, como una representación del tradicional "machismo " dentro de la fe cristiana.Ahora bien, nunca he sido esposo, así que no pretendo aconsejar ni sermonear a nadie desde un conocimiento teórico. (Aunque sí espero ser un Esposo Justo algún día —¡que Dios me ayude porque no puedo seguir haciendo entrenamiento funcional atlético todos los días de la semana para siempre! Y estoy convencido, plenamente persuadido, de que el don del celibato no está en mí. Ya hablando en serio, estoy confiando en Dios con esto, mientras también hago mi mejor esfuerzo por mantenerme fuera de problemas.)Sin embargo, sí he sido parte de la iglesia durante 9 años (refiriéndome al cuerpo de creyentes de Cristo, no a un edificio o congregación en particular) , y he tenido a Cristo como mi cabeza. No siempre me he comportado como parte de su cuerpo, pero Él siempre ha actuado como mi cabeza y salvador, en las buenas y en las malas, en altos y en lo bajos.Y de acuerdo con la manera en que he experimentado nuestra relación, es necesario poner un énfasis significativo en el equilibrio entre derechos y deberes, Disciplina y devoción.Cristo ha sido mi protector en cada giro de la vida, tanto de peligros externos como de mi propia estupidez.Ha sido mi proveedor espiritual, emocional y material.Saca lo mejor de mí.Disfruto de su presencia y encuentro consuelo en ella.¿Cuan fácil y necesario es someterme a alguien que se comporta así conmigo?¿Y qué tan estúpido he sido cuando he dejado que mi rebelde interior intente tomar el volante de mi vida y conducir por mi propio entendimiento en el camino de la vida? Porque: Sí, tristemente, aunque Él es alguien de quien me beneficio en someterme, a veces ha sido una lucha hacerlo, y no siempre ha sido el caso (al menos no completamente).Cristo ha sido RESPONSABLE de todo lo bueno en mi vida y ha hecho de mi bienestar su DEBER intencional.Él tiene todo el DERECHO a poseer mi DEVOCIÓN.Y la verdad es: Yo soy quien más se beneficia de mi sumisión a Él entre los dos.Él no necesita ser bendecido —puede preferirlo, pero no lo necesita. Yo sí.Por otro lado, yo soy el más afectado en mi rebeldía.Así que más que una cuestión de justicia, creo que es una cuestión de sabiduría y de un reconocimiento apropiado de las dinámicas relacionales para el bien mutuo, y un equilibrio entre los derechos y las deberes dentro de ella.Y si soy honesto, con lo que sé hasta ahora sobre Cristo en términos de su relación con su amada iglesia, este versículo debería ser atesorado, celebrado y valorado por las mujeres más que por los hombres.Sé que estoy mejor un solo día bajo la sumisión a Cristo, que mil días haciéndolo por mi cuenta.Cualquier derecho que un esposo espere debe nacer de un deber que ha demostrado haber adquirido.Por otro lado, cualquier deber que se espere de él se vuelve más fácil de cumplir con una sumisión correcta, tierna y justa.No nos dejemos engañar por nuestro rebelde interior, nuestra incompleta percepción y nuestro entendimiento limitado.