¿Qué pasa cuando firmamos sin leer, aceptamos sin preguntar y callamos hasta que nos toca? En este relato corto —entre la sátira kafkiana y la comedia absurda— conocerás a un legislador que descubre, demasiado tarde, que el silencio puede ser ley… y también castigo. Ríe, incomódate y piensa,mientras las bocinas escolares hacen más por la justicia que el Parlamento.
🛑 Escúchalo ahora… antes de que sea ilegal.