El banquete de Herodes está lleno de ingredientes de los enemigos de Dios: riqueza, orgullo, lujuria, venganza, rencor... El banquete de Jesús posee sencillez y humildad, fragancias del amor [Reflexión al Evangelio del martes, memoria del martirio de San Juan Bautista, Mc 6,17-29. Voz: Gaby Vázquez].