El ser humano siempre afanado en resguardar su porvenir, en adquirir y acumular cosas... Jesús deja claro, la propia vida no vale nada si no deseamos adquirir lo que verdaderamente vale la pena [Reflexión al Evangelio del miércoles XIX ordinario, Jn 12,24-26. Voz: Liz Garza].