La Ascensión del Señor que celebramos hoy, nos quiere revelar algo más que su presencia invisible en medio de nosotros. Nos revela cómo se va a acabar nuestro destino, nuestra vida terrenal. Creo que ésta es una pregunta que nos inquieta a todos. Y la fiesta de hoy nos da la respuesta: nuestro final será una ascensión. [Reflexión al Evangelio del Domingo, Ascención del Señor, Mt 28,16-20].