La nueva propuesta de Jesús no tiene que ver con el mero conocimiento y dominio de las reglas o de las leyes, ni tiene que ver con una práctica meramente externa, exhibicionista, ni mucho menos para ser vistos y venerados. [Reflexión al Evangelio del martes II de Cuaresma, Mt 23,1-12. Voz: Gaby Vázquez].