Existen diferentes tipos de amores. Los encontramos por todas partes, a montones. Algunos se diluyen rápidamente. Son aromas fugaces. Otros amores se quedan con nosotros para siempre y se convierten en nuestros escudos de protección. Son invisibles y siempre están cuando los necesitamos.
Entre todos los amores hay uno puro, pesado, sólido e incondicional. Todos contamos con él. ¿Lo estamos cuidado cómo debe ser? ¿Estamos aprendiendo de él?