Con los sentidos paladeamos la existencia. Gozamos de la miel de la vida y del tiempo. Cada sentido nos invita a un viaje de reflexión y descubrimiento. Los sentidos son anclas en el mar
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de la ignorancia que nos conducen a las vorágines que necesitamos para extasiarnos en los colores, aromas, sensaciones y sonidos.
¿Has identificado la nota más fina, aquella que te posee y te enfrenta a tus límites? ¿Has guardado en tu interior el sonido inefable que conjuga todo aquello que quieres ser o que ya eres?