Revisión
El camino es fácil y le sabe insípido al forajido. Siente que huye de lo que lo atormenta, sin saber que su misterio es la pieza más turbia. Es el sinsabor en medio de su vereda.
Cuando el camino es fácil, los pasajes le saben pasajeros al forajido. Rápido se evaporan las sensaciones y las promesas. Son huecos los deseos.
Mas si el camino es fácil, puede ser un síntoma de conocimiento. Puede que la ruta ya haya mostrado sus retos y que ahora surjan los más deliciosos encantos. Con una correcta percepción, el camino del forajido se convierte en una línea más de su mano. Un trazo conocido. Una extenuante revisión de lo caminado. Entonces el forajido deja de huir, porque se sabe poseedor del triunfo.