¡YA BASTA! He rebasado los cincuenta años y aunque he superado mil problemas, obstáculos y dificultades, nunca, nunca, nunca, he apreciado la vida tal cual es, solo la he visto proyectada en las sombras de mis propias acciones, pensamientos y palabras. Solo he visto su sombra. Nunca la he visto de frente. Solo he sido espectador. He dejado que la vida me lleve, pero ahora, ahora que me hago viejo, quiero verla a la cara, antes de que me lleve la muerte.