3 tips para amarlo de todo corazón:
1. ÉL ES LA FUENTE
“Nosotros amamos, porque Él nos amó primero”. ¿sabes qué significa eso? ¿Cómo lo parafraseamos? “Dios nos amó primero porque Él nos infundió Su amor y generó en nosotros el amor con el cual lo amamos a Él y a los hermanos”
2. Él ABRE EL VELO
“El velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando su corazón se vuelve al Señor el velo es quitado”. 2 Corintios 3:15-16
Nosotros podemos volver nuestros corazones al Señor Jesús en cualquier momento orando a Él, invocando Su nombre, confesándole nuestros pecados y pasando tiempo en Su Palabra. Estas prácticas sencillas pueden quitar el velo de nuestro corazón, restaurar nuestra comunión con el Señor y reavivar nuestro amor por Él.
3. AMAR A DIOS CON TODO NUESTRO SER COMIENZA HOY
«Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan sus corazones como sucedió en la rebelión». Hebreos 3:15
Hace referencia a Israel, cuando se rebeló contra Dios en el desierto, con la murmuración, la inmoralidad sexual, la incredulidad, las quejas y la codicia. Ellos oyeron a Dios, vieron sus milagros, comieron maná, bebieron de la roca agua pura en el desierto, pero a pesar de todo lo que vieron, endurecieron sus corazones.
Todos los días Dios está llamándote, si aún no eres un hijo de Dios, está tocando la puerta de tu corazón para que lo dejes entrar, no endurezcas tu corazón. Si Dios está llamándote ahorita, ahorita debes abrir, no mañana, no el otro domingo. Deja el temor, deja la vergüenza. No permitas que el orgullo o las cosas momentáneas de esta vida o una persona decida por ti y que endurezcas tu corazón
Amar a Dios con todo nuestro CORAZÓN es un ejercicio. No siempre nos despertamos por la mañana con el corazón inclinado hacia el Señor. Pero podemos comenzar el día volviendo nuestros corazones a nuestro querido Señor Jesús. Podemos decir: “Señor Jesús, vuelvo mi corazón a Ti esta mañana. ¡Te amo!”
CONCLUSIÓN APLICATIVA: 26 Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne. 27 Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes. 28 Vivirán en la tierra que di a sus antepasados; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. 29 Los libraré de todas sus impurezas. Ezequiel 36:26-29
Amén.