¿CUÁNTO DAÑA UN RESENTIMIENTO?
Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que, brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados (Hebreos 12:15).
1. La amargura da lugar al enemigo. Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti. Salmo 73:21, 22.
2. La amargura llega a cegar el entendimiento de las personas. No reflexionan, ni permiten consejos para conocer los planes de Dios. Cuando las personas son temperamentales y explosivas, pueden dañar a otros dentro de la iglesia, de la familia, en el trabajo y donde se estacione el amargado, donde hable, camine y se desenvuelva puede hacer daño.
3. El mal de la amargura avanza como la raíz. Cada vez más profunda y se extiende en forma subterránea llegando lejos y brotando en otros sitios. Las raíces son vitales para la vida de todo árbol, porque de ahí se alimentan, si las raíces son malas el fruto también será malo y el árbol también.
¿CÓMO PODEMOS SANAR?
1. Reconozcamos que la amargura es pecado. El que encubre sus pecados no prosperará; más el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia (Proverbios 28:13). (Examine su corazón, Busque ayuda, abra su corazón, confiese)
2. Arranque la raíz de amargura y restaure su relación con los demás para que pueda disfrutar plenamente las bendiciones de Dios.
3. Decida caminar en libertad. Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. Efesios 4:31,32