SI NO SIRVES… NO SIRVES
TEXTO BÍBLICO: Hechos 6:1–7
I. EL PROBLEMA | 6:1 La situación es clara. Por una parte, en aquellos días aumentó el número de los discípulos. Por la otra, el entusiasmo por el crecimiento de la iglesia se vio atenuado por las quejas o la murmuración. Los miembros de la iglesia de Jerusalén estaban murmurando contra los apóstoles, quienes recibían el dinero para la ayuda y se suponía que debían distribuirlo equitativamente. Pero esa manera de protestar es inapropiada entre cristianos.
II. LA SOLUCIÓN | 6:2–6
Ellos dijeron en el Vs. 2 No está bien que nosotros los apóstoles descuidemos el ministerio de la palabra de Dios para servir las mesas (Repartir el dinero y la comida).
De modo que hicieron una propuesta a la iglesia: Vs. 3-4 Hermanos, escojan de entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y de sabiduría, para encargarles esta responsabilidad. Así nosotros nos dedicaremos de lleno a la oración y al ministerio de la palabra.
La iglesia comprendió lo que significaba el plan de los apóstoles: Esta propuesta agradó a toda la asamblea. Escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélito de Antioquía
Dos verdades:
1. Aprender a priorizar.
2. Atrévete a Servir.
III. EL PRINCIPIO
Es que Dios llama a todo su pueblo al ministerio, que llama a personas distintas para diferentes ministerios, y que los llamados a la oración y al ministerio de la palabra no deben permitir de ninguna manera que se los distraiga de sus prioridades.
IV. EL RESULTADO | 6:7
Como resultado directo de la acción de los apóstoles al delegar el trabajo social para concentrarse en su prioridad pastoral, la palabra de Dios se difundía (7a). ¡Desde luego! La palabra no puede extenderse cuando se descuida este ministerio. Inversamente, cuando los pastores se dedican a la enseñanza de la palabra, se extiende.