Los disruptores endocrinos son sustancias químicas presentes en el entorno que pueden interferir con el funcionamiento normal del sistema endocrino en los seres vivos, incluidos los humanos. Estas sustancias pueden imitar o bloquear la acción de las hormonas naturales en el cuerpo, alterando así el equilibrio hormonal y causando una serie de efectos perjudiciales para la salud. Los disruptores endocrinos pueden encontrarse en una variedad de productos de uso cotidiano, como plásticos, productos químicos industriales, pesticidas, productos de cuidado personal y alimentos procesados. Debido a su capacidad para interferir con el sistema hormonal, los disruptores endocrinos se consideran una preocupación importante para la salud pública y el medio ambiente.