Nuestros padres siempre nos aterrorizaban de niños con que si nos portábamos mal, vendría el "desalmado Robachicos" por nosotros y nos llevaría. El robo de infantes siempre ha ocurrido por cualquier razón que nos podamos imaginar... Pero ¿a caso hubo algún caso en especial que alimentara este temor a tal grado en los padres para convertirse en semejante monstruo del imaginario popular de México? Pues vaya que lo hubo. Conozcan el caso de los niños robados por José Joaquín Pedro Romay.