Listen

Description

Las bondades que un diario te regala sólo se conocen escribiéndolo, cediendo a la tentación de comenzar un día cualquiera esa tarea que se vuelve muy pronto una adicción. Recordamos los diarios de Ana Frank, Anaïs Nin, Virginia Woolf, Antonieta Rivas Mercado, Fernando Pessoa...Siento una pasión profunda por este tipo de documentos porque representan, sin lugar a dudas, la declaración más honesta, más sincera que puede emitir un ser humano sobre sí mismo y sobre el mundo que le toca vivir. Mi padre murió hace veinte años pero dejó una buena cantidad de cuadernos plagados de inquietudes, de certezas, preguntas, hallazgos, reflexiones, desengaños y esperanzas. Jamás conocí tanto a mi padre como cuando, después de su muerte, atisbé en esas confidencias y pude redescubrirlo. Todo lo que no me dijo estaba ahí. Su historia, sus temores, sus flaquezas, sin máscaras, sin excusas.