"He vivido porque he soñado mucho", dijo el poeta Amado Nervo. A veces absurdos en apariencia, incoherentes, pero con un caudal de mensajes dentro, los viajes oníricos traen consigo mensajes cifrados, dictados secretos que caben en las hojas de los cuadernos al despertar. Hay sueños ilógicos y hay otros que fluyen con tal naturalidad que parece que estuviéramos despiertos. Comparto contigo una de estas travesías en donde arte y vida son uno.