Todos ejercemos poder sobre alguien. Puede que no nos guste admitirlo y quizá a veces no nos gusta que nos lo impongan, pero las jerarquías sociales, laborales o por naturaleza, dictan la forma en la que nos relacionamos con los demás. La manera en la que nos comportamos con los otros, especialmente con aquellos a los que identificamos con una menor jerarquía, dice mucho sobre quiénes somos.