Todos tenemos la oportunidad de romper las normas, y no porque éstas sean malas, sino porque nada es definitivo, la imaginación humana es la única cosa que ha definido qué es un empresa, qué es un matrimonio o qué es una religión, así que si nuestra mente puede crear lo que queramos, y darle forma fuera de ella, también puede replantearse conceptos para crear otros nuevos. En todos los ámbitos existen los eruditos o innovadores que se han preguntado cómo hacer para crear, ¿te imaginas que nuestra filosofía para aprender fuera la de crear y no la de seguir?