La pobreza, la desigualdad, la injusticia social sin dudas son todos rostros dolorosos de una humanidad sufriente. En ese contexto, son innumerables las organizaciones eclesiales, laicas, de la sociedad civil y personas particulares que dan su vida, su tiempo, conocimiento, en definitiva, sus dones, para ir al encuentro de las poblaciones más vulnerables.
En ese sentido, la hospitalidad cobra un valor y protagonismo fundamentales. Por eso vale la pena profundizar sobre su dimensión teológica junto a la doctora en Letras y profesora de Estética filosófica y Estética teológica Cecilia Avenatti.