En medio de los disturbios, las marchas, y las tibias decisiones de Iván Duque, el balompié quiere seguir su rumbo y el mandatario Colombiano aprovecha la coyuntura como sofisma de distracción de estos eventos, trayendo consecuencias dramáticas, exactamente en las calles de Barranquilla.
¿Acaso volveremos a las políticas romanas del pan y circo? Aquí le traemos en esta contienda social... Fútbol vs Política.