Perder el miedo a la espiral. Caminar sobre el borde sabiendo que en cualquier momento te podés caer. Estar en la espiral no significa quedarse ahí, pero a veces no se puede evitar. Es parte del transitar. La única medicina es el amor, en grandes dosis y variedades.
Caigo en la espiral, dimensiono, no entiendo, pierdo el sentido, se me nubla la mente. Vuelvo. Acá, ahora. Miro al rededor, amigues, familia, chuns. Estoy. Sigo, yo sigo. El show debe continuar. Y vuelvo a caer, nada importa. Todo mal. Y así.
Todavía no puedo pensar en volver a la rutina. Siento que cada minuto que no hago lo que quiero pierdo el tiempo. Y hoy el tiempo es lo único que tengo, y quiero invertirlo en buenos momentos, en momentos sanadores, en tratar de reir, disfrutar, celebrar, hacer.
Confiá, todo va a estar bien.
domingo, 21 de marzo de 2021 / 09:03 pm