Ser dueño de ti mismo, de tu sentir y tu pensar, reaccionar de la mejor manera sin dejar de lado la emoción pero sin dejarte invadir por ella...
Es parte de aquellas largas conversaciones que se tenian bajo las columnas en las antigua grecia.
Una de tantas ramas de la filosofía que invita aún hoy, a tomar consciencia de lo que somos, pensamos y finalmente, lo que hacemos.
Entra en la conversación y revive por milésima vez esta rama filosófica, conoce los pilares con los que se sostiene y déjate guiar.