¿Te has sentido alguna vez acompañado? Quizás todo lo que te acompañó humanamente alguna vez dejará de estarlo, pero el salmista sabía muy bien que siempre tendría a alguien presente a su lado, y El es Dios.
Puedes hablarle, escucharlo y ser animado por su omnipresencia. ¿Te animas a tomar el desafío de vivir con Dios siempre presente a tu lado? Salmos 16:8.