Para Jose Quessada, esta década fue la mas productiva en toda su carrera, ya con una fuerte influencia Europea, decide instalarse en un estilo figurativo y representar escenas comunes que va fijando en los lienzos para plasmar a base de pinceladas medianas todo su sentir en esa época, Una época dorada en donde se nota la madurez en su pintura a través de una expresión nítida y sencilla que va viendo como un devenir de su propio futuro.
Con una gran paz que gana en cuanto a su desarrollo personal, va representando con gran capacidad su propio estilo sin querer sobresalir a un estilo inusual, definitivamente sin interés de incursionar dentro de lo inentendible, en cambio, si plasmando una huella de todos aquellos momentos que vivió y sintió en su arte dentro de su departamento-taller de la 3 Sq. de l´Avenue du Bois en el barrio XVI de la ciudad de PARIS