Lloras, te encoges hasta hacerte bolita, pequeña, tan microscópica como cuando todavía no nacías, ni sabían de tu existencia. En ése silencio tan cómodo de no rendirle cuentas ni a tu propia conciencia, futuro verdugo y causante de penas.
Quieres volver a ése silencio
A ser pequeña, invisible
Total, si nunca pareces encajar, si nada parece suficiente, es mejor desaparecer