Cuando era niño vi una telenovela brasileña llamada "O Feijão e o Sonho". Debería haber sido inconsecuente, pues era una novela romántica, sin embargo me sentí muy identificado con ella, por la historia y sus excelentes actores.
Además la modernidad estaba presente con la esposa siendo el fríjol - la realidad, algo materialista - y el marido siendo el sueño - el poeta - rechazando la idea de la doncella y el caballero. La lucha de 20 años de esta pareja nos lleva a un final, en el que por fin lograran sus sueños... de ambos... o al menos así lo recuerdo.
Décadas más tarde, veo sueños siendo sacrificados por el fríjol diario. Es comprensible cuando la necesidad brutalmente bate a la puerta - como la vendedora de calle que todos los días leía un libro distinto; trataba yo imaginar cómo sería su vida si pudiera no tener que salir a vender en la calle, ganando tan poquito.
Para la mayoría, el sacrificio de sus sueños ha sido innecesario e incluso ilógico, consecuencia de una sociedad con metas cada vez más inmediatas y superficiales.
Siento que es hora de soñar un poquito más, de desempolvar viejos proyectos y locas ideas. OK, no abandonemos el "fríjol de cada día", pero concentrémonos en la vivencia y convivencia y no tanto en la supervivencia.
Creo que es este sueño que estoy seguro TODOS todavía guardamos que facilitará el surgimiento de un nuevo mundo, como el ave fénix - el sueño - que logra nacer de las cenizas - el fríjol.
¿Estás conmigo? Soñemos un poquito más...
#sueño #realidad