Pelayo Monroy y Francisco Saavedra se reúnen a conversar sobre cómo vivieron el quiebre en sus vidas y de qué manera lograron superar los obstáculos y salir adelante. Francisco decidió poner fin a su problema con las drogas durante su adolescencia, mientras que Pelayo presenció la quiebra de su emprendimiento, al que había dedicado parte importante de su vida.