El organismo fabrica su propia serotonina a partir del aminoácido llamado triptófano, uno de los aminoácidos esenciales que necesitamos obtener de la dieta, y que se encuentra de forma natural en el queso, el pollo, las claras de huevo, el pescado, la leche, las semillas de girasol y los cacahuetes, entre otros alimentos.
Para fabricar serotonina, el cuerpo transforma primero el triptófano en 5-HTP. En situaciones donde necesitamos reponer la serotonina rápidamente, un suplemento de 5-HTP asegura que haya materia prima suficiente para fabricarla.