En la dieta moderna, el caldo de hueso es un medio para obtener alta nutrición.
El caldo de huesos lleva una cocción muy lenta. Su diferencia con el caldo y sopa tradicional es el tiempo de cocción. Se debería cocinar entre 10 a 24 horas para permitir derretir sus nutrientes. Esto ayuda notablemente y aporta gran cantidad de colágeno y aminoácidos.