La prédica "Dilemas" se centra en la experiencia de Pablo en la cárcel, explorando la tensión entre el deseo de estar con Cristo y la responsabilidad terrenal. Destacando la importancia de enfrentar la oposición al predicar correctamente, se insta a vivir como ciudadanos del cielo, respondiendo a los dilemas con gozo y gratitud. La prédica sugiere que los dilemas son oportunidades para confiar en Dios, orar y buscarle, alentando a tomar decisiones que glorifiquen a Cristo. En resumen, vivir es Cristo, y la clave es reducir los dilemas al centrarse en la gloria del Señor.