Hay momentos en nuestra vida en los que las cosas no marchan como queremos, cuando llegan los problemas cuesta trabajo ver la bondad de Dios y comprometemos nuestra fe. Pablo nos dice ¡Anímate y se valiente! Nuestra esperanza debe permanecer en la promesa que Dios nos hizo en Jesús. Confía en Dios y ten fe que Jesus aligerará tu carga