La Rae define “confianza” como “esperar con firmeza y seguridad”. Solo usa calificativos positivos para referirse a este término, dejando en claro que la confianza transmite esperanza firme, seguridad, realización, satisfacción, superación y vencimiento de obstáculos o dificultades.
Sin duda, una persona confiada mira con fe las características que lo definen y también las que tienen los demás seres humanos, esperando que actúen de manera correcta, lo que hace que su vida sea más placentera por ver las cosas desde el bien. Las personas que confían en otros, no ven a los demás como una amenaza y no se atormentan.
La confianza se alcanza a través de la suma de múltiples valores y virtudes, conseguirla lleva un trabajo de mucho tiempo y, cuando se pierde, es difícil recuperarla, tanto a nivel individual como colectivo. Es el pilar con el que construimos relaciones sólidas.
Como dijimos en el programa anterior (el “yo”), necesitamos confiar, primero, en nosotros mismos para, después, poder hacerlo en los demás. Y, solo cuando hayamos sido capaces de trabajar en nuestra autoconfianza y fortalecerla, lograremos establecer relaciones que nos generen PAZ.
Las relaciones de confianza son necesarias, tanto en ámbito personal como laboral, por su capacidad de influir positiva o negativamente en nuestro bienestar, entendido en su sentido más amplio. El tipo de relaciones que establezcamos con otros determinará nuestra salud integral (física y mental) y nuestra calidad de vida.
En este programa, el segundo de la trilogía, nos centraremos en la importancia de la confianza en los demás e intentaremos responder a las preguntas como, por ejemplo, ¿por qué son importantes las relaciones, basadas en la confianza?, ¿qué nos pasa cuando no confiamos?, ¿cuál es la relación entre la confianza y la comunicación?, ¿cómo generar más confianza en nuestras relaciones interpersonales? y ¿cómo ganarla en nuestros equipos de trabajo?
La confianza es un valor fundamental y que incide en nuestro desarrollo personal, profesional y que, como veremos en el tercer programa (y último programa de esta trilogía), condiciona nuestro crecimiento como sociedad y país.