Al centro de todo discipulo correcto existe una convicción que todo discipulo deberá tener, Jesús es el Señor. Esta confesión carga un peso extraordinario, y modela toda la cosmovisión de un verdadero discipulo de Cristo.
¿Que exactamente estamos multiplicando? ¿Que exactamente vamos a formar en los discipulos? ¿Cual es el mensaje central que estamos comunicando en nuestra celula, misión o iglesia? ¿Lo estamos externando correctamente?
Para ir y hacer discipulos se requiere reconocer que Jesús es el Señor