Listen

Description

“Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano” (Hechos 26:28).

El  vuelo 2933 de LaMia partió desde el Aeropuerto Viru Viru (Bolivia)  hacia el Aeropuerto José María Córdova (Colombia) con 68 pasajeros y 9  miembros en la tripulación. Se estrelló el 28 de noviembre de 2016 a las  22:15, hora local. Entre los pasajeros, se encontraba el equipo de  fútbol brasileño Chapecoense, que iba camino para jugar la final de la  Copa Sudamericana 2016 frente a Atlético Nacional.

Solo seis  personas sobrevivieron al accidente. Las investigaciones concluyeron que  la causa del siniestro fue producto del agotamiento del combustible por  un error humano. Esta es una historia muy triste, por la pérdida de  tantas vidas jóvenes a causa de un accidente que podría haberse evitado.  Cuando se estrelló, ya se divisaba la pista de aterrizaje. Faltaba muy  poco para llegar, solo cuatro minutos. Casi se salvaron.

El  1º de febrero de 2003, el transbordador Columbia regresó de su misión.  Después de pasar 16 días en el espacio, estaba a solo 15 minutos de  aterrizar. Las familias se reunieron en Houston para dar la bienvenida a  sus seres queridos. Pero, algo terrible sucedió. Un pedazo de  aislamiento de espuma se desprendió y dañó una de las alas; y la fuerza y  el calor hicieron que la nave se desintegrara y cayera en pedazos sobre  Louisiana y Texas. Siete astronautas casi regresaron.

El Rey  Agripa escuchó la predicación de Pablo, quien era un orador persuasivo, y  presentaba el evangelio con un mensaje poderoso. Agripa entendió todo,  pero dijo: “Por poco me persuades a ser cristiano”. He aquí un hombre  medio convertido que no podía negar su fe en los profetas. A su lado  estaba un gobernador pagano, quien había dicho unos momentos antes a  Pablo que estaba loco. No sabemos el resultado de aquel testimonio de  Pablo. Nadie se levantó, sino las autoridades, para dar por terminada la  sesión. Agripa conservó su dignidad humana, pero a un alto precio: su  propia alma. Él estuvo muy cerca, “casi” aceptó a Jesús; pero el  “casi salvo” significa totalmente perdido. Si la salvación es lo más  valioso que podemos experimentar, no alcanzarla es realmente la mayor  tragedia.

Pensemos juntos. ¿Hay algún “casi” en tu vida o  un “por poco”, que están dejándote afuera de todo? Casi fiel es nada  fiel. Casi comprometido es nada comprometido. ¿Qué falta para  que tu entrega y tu fidelidad sean completas? ¿Algo en tu corazón, en tu  trabajo, en tus relaciones, en tu testimonio? ¿Qué falta para que te  persuadas?

Por placentero que parezca el vuelo, lo realmente trascendente es llegar al destino.