El juicio y plagas traídas en este capitulo ahora pasan de usar los fenómenos naturales a fenómenos espirituales. Huestes de maldad que ahora son adoradas por los hombres que no quisieron adorar a Dios en sus vidas. La quinta y sexta trompeta desatan a ángeles caídos los cuales primero harán sufrir a los hombres con tremendos dolores pero no morirán. Dios les da la oportunidad de salvarse. Pero estos no lo quieren y se mantienen en forma desafiante contra Dios. En la sexto trompeta otras huestes espirituales de maldad son liberadas pero en este caso para matar a la tercera parte de los hombres. Aun con esto, los hombres no dejan de adorar a las huestes del mal y sus vidas continuan en una espiral de desviación moral y espiritual, sin reconocer a Dios en sus vidas. Dios nos esta hablando como en el tiempo de Noe, que el juicio se ha acercado y es necesario que estemos cada día mas cerca de nuestro Señor Jesus, afianzar nuestros corazones en la verdad y su amor.